Residente en Shanghái donde ha lanzado la agencia de prensa y comunicaciones At The Place To Be, Michel Temman es periodista y escritor. Fue corresponsal del periódico francés Libération en Japón (2002-2012) y ha escrito para ELLENextChallenges y Vogue Homme, además de colaborar regularmente con Capa Agency para Canal+ y France Télévisions. Desde el 2008, también es el autor y co-autor de las guías Louis Vuitton de las ciudades de Tokyo, Seúl y Shanghái y colabora con la Fundación Cartier de arte contemporáneo, además de con IFA Paris.

La reciente adquisición de Lanvin for Fosun ha causado gran impresión. Pero la noticia también ilustra una tendencia: la transformación del sector de la ropa en China que se ha convertido en un núcleo de creación e internacionalización de marcas chinas que, en ocasiones, están más que listas para competir con la occidental.

La noticia de la adquisición de la antigua casa de moda francesa Lanvin (fundada por Jeanne Lanvin in 1889), símbolo del chic y la elegancia parisinos por el conglomerado chino Fosun (propietario del 100 % de Club Med desde 2015), confirmada el 21 de febrero de 2018, sigue en el candelero. Una mujer de negocios de Taiwán, Shaw Lan Chu-Wang y el empresario alemán Ralph Batel, retenían el 75 % de la Casa Lanvin, quienes ahora poseen una parte minoritaria. Si la noticia no suena muy espectacular, añadamos el hecho de que el interés de Fosun en la industria de la moda y el lujo no es algo nuevo. En junio de 2016, el Grupo Fosun Fashion adquirió el 25 % de la marca urbana y exclusiva Iro, establecida en 2005 entre París y Nueva York por Arik y Laurent Bitton, dos antiguos productores de música. "El conocimiento de moda de Fosun, apoyado por su sólida experiencia en los mercados europeos y globales, nos ha llevado a pensar que Fosun es el socio perfecto para la estrategia a largo plazo de la Casa," dice Nicolas Druz, Director General Delegado de Lanvin. "No tenemos dudas del fantástico potencial de crecimiento de esta marca, famosa a nivel mundial", afirma Guo Guangchang, Presidente de Fosun International. "Creemos que Fosun puede ofrecer un sólido valor añadido a Lanvin a través de nuestros recursos y experiencia global, aparte del gran posicionamiento y calidad excepcional de las colecciones realizadas en Francia e Italia", asegura Joann Cheng, Presidente Ejecutivo del Grupo Fosun Fashion.

CIENTOS DE NUEVAS MARCAS CHINAS

Palabras que ilustran la tendencia actual en el seno de la segunda mayor economía del sector: la transformación y la internacionalización. Hace mucho tiempo, China, al igual que ocurre en nuestros días, era vista por la industria del textil y la ropa como un centro de fabricación y producción. En menos de diez años, gracias a una mejorada infraestructura de contactos, una creciente calidad de la mano de obra y también un espectacular boom del e-commerce, la industria manufacturera en el país también se ha convertido en una economía centrada en la creación. Cientos de nuevas marcas chinas del sector de la moda y el lujo comenzaron a salir del cascarón, primero centrándose en el mercado local y luego, gradualmente, en el internacional. Con la inquietud de desarrollar y beneficiarse de una buena imagen de marca.Chinos comprando lujo

Los consumidores chinos, ya convertidos en los primeros consumidores de artículos de lujo cuando viajan, han estado cada vez más pendientes de la creatividad china. «En la actualidad, el consumidor chino está muy educado: posee una mejor aproximación a los códigos, estilos y tendencias. En términos de diseño, lo que ví en China hace diez años, honestamente, era bastante mediocre. Por mi parte, multipliqué los desfiles en Shanghái, en Cantón, donde me era posible, y mostré lo que me parecía un estilo de vida de calidad.  La idea era lanzar marcas de la moda futura” explica la diseñadora Olivia Chai, co-fundadora de la escuela de moda IFA Paris.

El logo FosunPorque todo ha cambiado: la percepción de las marcas chinas elevando su rango y calidad, la creación, las tendencias, el diseño, la aparición del lujo chino, desde la marca Shang Xia bajo la bandera de Hermès. Sin mencionar la revolución que la digitalización ha traído a China.

Incluso si las fábricas de textiles chinas instaladas alrededor de Shanghái y que elaboran fast-fashion extranjera en masa como H&M, Zara, Mango y Uniqlo también gozan de gran éxito en China - equipadas para producción en masa y exportación (China siempre ha sido la primera industria de ropa en el mundo, industria con una producción de aproximadamente 45 mil millones de piezas al año)- es la ropa local, textil incluido, moda y lujo chinos los que están cambiando a gran velocidad, disparada por una mejor estructura de distribución y ventas, considerablemente mayor en el sector del e-commerce. En paralelo, los más jovencitos y la gente de unos treinta años conectados con grandes ciudades chinas, Shanghái, Beijing, Chengdu, Xiamen y otras, quienes compran especialmente a marcas establecidas online, continúan buscando matices, artículos y marcas con una sólida identidad. Ahora estos jóvenes consumidores a veces buscan marcas informales más que famosas y un estilo de marca ostentoso. Un ejemplo de algo que sube como la espuma: Common Gender, una marca masculina a medio camino entre la fast fashion y la moda exclusiva lanzada por el grupo chino EPO Fashion Group que contrata mano de obra joven e incipientes estilistas recién graduados en escuelas de moda con residencia en China. En cuanto a las marcas chinas menos conocidas, muchas forcejean por mantener su modelo de negocio, incluso si eso significa subir el listón. 'Hay estilistas con talento que emergen localmente y llegan para desafiar, a veces radicalmente, a las marcas internacionales” señala Sylvia Chan, directora artística del Grupo Mad Design.El logo Lanvin

EL CAMINO DEL LIDERAZGO

Esto, para muchos jóvenes diseñadores chinos, también significaba crecer fuera de sus fronteras, tanto en tiendas físicas como online. Y muchos han tenido éxito. Como el diseñador Ji Cheng, un estilo etnocéntrico y múltiples influencias extranjeras se siguen en China y fuera de ella. O incluso Lu Kun, que viste a divas como Paris Hilton, con su ostentoso estilo, o la marca de Tina Couture, Tina Fu, un precioso estilo que refleja una identidad muy china. Este todavía es el caso del diseñador Fang Yang, "una de las cinco caras de la China moderna," según Newsweek, quien ha cosechado un gran éxito tras crear su propia marca en París e instalar, en 2013, su taller de moda para llevar By Fang en Shanghái. Un modelo alternativo de producción de pequeño formato y con una cara humana, no más de unas pocas docenas de piezas al mes, para pequeñas tiradas personalizadas. "Aunque el sector todavía necesita reestructurarse y crear más valor en la escena internacional, la moda, especialmente en Shanghái, crece en suelo fértil para la creatividad con formas en el diseño que siguen el camino del liderazgo, explica Fang Fang. Y yo también creo que, con el tiempo, muchas marcas nacionales importantes se han involucrado en un proceso de transformación, con un modelo centrado no solo en la cantidad sino también en la calidad, el entorno y el deseo de lograr un producto final de estándares internacionales. Ahora mismo hay un esfuerzo generalizado para promocionar en el exterior la fuerza del diseño chino y convertir a Shanghái en un actor influyente. »

¡Una cifra que nunca falla: según McKinsey, en el año 2025, China contabilizará el 45 % del crecimiento en las ventas de la moda independiente y exclusiva!

Michel Temman