Actualmente, Jean-Marc Chauve es asesor y director artístico de IFA Paris.  Estudió marketing, diseño de moda y socio-semiología de la moda y solía trabajar en Nelly Rodi y la Maison Martin Margiela.

Hasta hace poco, el África Subsahariana era la única parte del mundo descolgada del sistema de moda internacional. A la misma vez que en los dos últimos años los países africanos han sido presentados como los nuevos mercados de la moda y el lujo en el futuro, hemos descubierto una nueva generación de diseñadores con nuevas ideas que podrían convertirse en actores muy importantes dentro del mundo de la moda creativa.

Hoy en día, el mundo entero, desde Rusia a China y desde América del Sur al Sureste de Asia, son parte del sistema global de moda. Solo el África Subsahariana parece haberse descolgado: una industria textil que se reduce a la producción de fibras, sin marcas o redes de comercio de tejidos a nivel internacional; una producción de adornos mayoritariamente artesanales y muchas semanas de la moda que más bien parecen desfiles folclóricos. Todo esto está cambiando y, en los últimos dos años, en Europa hemos sido testigos de una multiplicación de conferencias y seminarios sobre la oportunidad que representa el mercado africano como el Imane Ayissi SS 2018siguiente mercado de la moda y el lujo del futuro. Un mercado que ya ha sido valorado por Euromonitor en 3,1 mil millones de dólares. Marcas como Zegna, Hugo Boss, Mango o Zara, revistas como ELLE o Cosmopolitan son las pioneras de esta integración mediante la apertura de tiendas y el lanzamiento de versiones locales.

Pero sin esperar a convertirse completamente en parte de ese sistema, África muestra una cierta vitalidad creativa con la semana de la moda de Lagos como principal escaparate. La capital económica de Nigeria y la principal ciudad de Lagos, con sus 10000 millonarios, es el sitio más vanguardista del continente.  Por ejemplo, su famosa tienda concepto Alara, donde se pueden encontrar marcas como Marni, Louboutin, Óscar de la Renta o Simone Rocha entre marcas de lujo Lisa Folawiyo SS, 18 Semana de la Moda de Lagosafricanas, es capaz de competir con tiendas como Colette en París o 10 corso como en Milán.  En dos años, la Semana de la Moda de Lagos se ha convertido en un evento esperado por periodistas de Vogue USA, Reino Unido e Italia o incluso de Business of Fashion que informan sobre todos los desfiles en su última edición de octubre. Aunque el nivel de las colecciones no está equilibrado, destacan claramente unos cuantos nombres: Maki Oh, Lisa Folawiyo, Nkwo Onwuka, Imane Ayissi, Loza Maléombho, Meena, Orange Culture o Laurence Airline.  Son de Nigeria, Camerún o Costa de Marfil y su nivel de profesionalidad, creatividad y modernidad en su trabajo se puede comparar con cualquier joven marca creativa de Londres o París. Sin embargo, estos nombres muestran elementos estéticos por sí mismos que resultan increíblemente novedosos en el espectro de la moda internacional, la cual parece que solo es capaz de reciclar y crear inspiraciones vintage.

La atracción por esta moda, como el entusiasmo por el arte contemporáneo africano (véase, por ejemplo, el éxito de las diferentes exhibiciones que se han celebrado recientemente, como Art/Afrique en la Fundación Vuitton o Malick Sidibé en la Fundación Cartier en París), puede explicarse a través de la capacidad de estos creadores para mezclar estilos contemporáneos con inspiraciones de una gran variedad de poco conocidas culturas del continente africano. Todos estos diseñadores tienen en común el haber estudiado o vivido parte de sus vidas en París, Londres o Nueva York y que sus creaciones se pueden distribuir en diferentes países africanos, pero también en Europa o en los Estados Unidos. Además, también son más que capaces de gestionar sus redes de contactos sociales y la producción de imágenes (Orange Culture, por ejemplo, tiene 71 mil seguidores en Instagram a día de hoy). A la misma vez, también usan la artesanía y saber-hacer local, incluso reinventando y modificando tejidos y estampados tradicionales para incorporarlos a la ropa deportiva o a los estilos parisinos. Pero, sobre todo, su trabajo siempre se hace desde el respeto y el espíritu de la ética, la sostenibilidad, el conocimiento de culturas devaluadas o la evolución de sociedades africanas, todos los cuales son aspectos que pueden seducir a aquellos consumidores hartos de un lujo internacional solamente motivado por la producción de artículos en tendencia.

¿Serán los creadores africanos los nuevos reyes de la moda en 2020 como lo fueron los japoneses en los años ochenta y los belgas en los noventa? Emmanuelle Courrèges, periodista en ELLE, Grazia y Vogue Italy y que acaba de lanzar Lago54, una plataforma de e-commerce y promoción dedicada a la creación contemporánea africana, asegura que los retos son cuantiosos. Definitivamente, el mercado occidental todavía no está preparado y acostumbrado a asociar la idea y, sobre todo, el precio del lujo a África y a los consumidores africanos (a excepción de Nigeria) y todavía prefiere comprar a marcas occidentales cuando tienen cierto poder adquisitivo. Los problemas en la calidad de la producción debido a la falta de industrias textiles y una mano de obra local no muy cualificada fuerzan a estos diseñadores a contratar en otros continentes lo que tiene un precio y cuyas complicaciones también suponen un reto. Por último, sus capacidades de desarrollo a menudo se limitan a auto-inversiones debido a la ausencia de inversores privados o institucionales: en el África Subsahariana la moda todavía no está considerada una industria «seria» por parte del mundo económico y político. Sin embargo, el principal reto es, probablemente, ser considerados legítimos por una industria en la que han sido los principales ausentes y, por tanto, hacer que esa industria se olvide del adjetivo «africano» colocado antes de la palabra «moda», un aspecto destacado en el discurso de Emmanuelle Courrèges quien desea que un día «digamos que soñamos con un vestido de Imane Ayissi del mismo modo que decimos que soñamos con un bolso de Vanessa Bruno» (*Entrevista en Cheekmagazine-09-11-2017).

Jean-Marc Chauve