El 21 de febrero de 2018, Lanvin, la marca de moda de lujo francesa más antigua fue adquirida por uno de los mayores conglomerados chinos, Fosun, muy conocido por su adquisición del Club Med en 2015. Este gran evento en la industria de la moda arroja luz sobre un fenómeno que se ha venido observando durante los últimos años: cada vez más conglomerados chinos se apoderan de empresas occidentales en las industrias de la moda y el lujo. En diciembre de 2010, la marca de moda francesa Cerruti también fue adquirida por $ 70 millones por Trinity Limited, un minorista chino de ropa.

Es por ello que IFA Paris decidió organizar su último panel sobre este tema. Bajo la guía de Adile Cretallaz, directora de nuestro Centro de Empleo y su equipo, Michel Temman desarrolló un análisis muy reflexivo sobre situaciones pasadas y actuales de las empresas occidentales que se enfrentan a conglomerados asiáticos y especialmente chinos.

En resumen, parece que el desafío más importante de la moda china es exportarse al exterior, pero China extiende su poder financiero y cultural adquiriendo participaciones en los mayores grupos de moda occidentales o incluso comprando algunas de esas compañías. YGM Trading (Shandong Ruyi) compró la marca británica Aquascutum de gabardinas por $ 117 millones en marzo de 2017; Septwolves adquirió una participación del 80 % de Karl Lagerfeld Greater China Holding por $ 36 millones en agosto de 2017. Lo mismo pasó con Fosun y la marca de lencería Wolford, o el gigante textil Shandong Ruyi y SMCP (Sandro, Maje y Claudie Pierlot) - Shandong Ruyi también adquirió una participación mayoritaria en la marca de lujo Bailly por un monto de $ 700 millones en febrero de 2018.Participantes en el panel en Shanghái

Nuestros 10 participantes en el panel compartieron sus interesantes perspectivas sobre el poder de China en la industria de la moda, pero también en otras industrias, como el turismo o el cine, y se debatió sobre el impacto, positivo o negativo, que tendrá en estas industrias. ¿Intentarán los conglomerados chinos cambiar y apropiarse de la naturaleza de estas casas de moda?

China también puede ser la solución para algunas marcas que luchan por seguir siendo relevantes en la industria: el debate fue más allá de la moda y llegó a los sectores de la gestión y la gobernanza económica.

Parece que es solo el comienzo del empoderamiento de China, ya que 2018 estará repleto de grandes negocios para las empresas chinas. Según McKinsey China, el mercado chino asegurará, por sí mismo, un crecimiento del 45 % de las ventas de moda independientes y de alta gama.

Los participantes en este panel fueron (ver foto sobre estas líneas): Hugues de Vautibault de Hearst Advertising; Claudio Grillenzoni de Florentia Village; Adile Cretallaz de IFA Paris; Luca Paschetto de Dolce & Gabbana; Karen Banks de Karen Banks Consulting; Vincent Djen de FashionEx; Michel Temman, periodista; Elsa Wang de Li & Fung Limited; Mark Liu y Pier Giraudi de New Crazy Color.